EFE. WASHINGTON, EUEl presidente estadounidense, Barack Obama, tiene previsto anunciar hoy más ayudas financieras a General Motors (GM) y Chrysler como parte de un plan para resolver la crisis en la que se encuentra el sector automotriz del país.
A cambio, la administración Obama exigirá a los dos fabricantes “mucha reestructuración”, declaró ayer a la cadena de televisión ABC el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
El plan será el último intento para rescatar las dos empresas que han acumulado decenas de miles de millones de dólares de pérdidas en los dos últimos años y que se encuentran al borde de la declaración de bancarrota, lo que arrastraría a decenas de compañías que suministran partes a la industria.
Washington quiere aprovechar la profunda crisis del sector para que las empresas emerjan “más fuertes”.
“Eso requerirá mucha reestructuración y, como Gobierno, estamos preparados para ayudar en ese proceso si creemos que va a proporcionar las bases para un sector más fuerte en el futuro”, añadió el secretario.
Filtraciones aparecidas en medios de comunicación estadounidenses señalaban que el plan consiste en entregar más dinero a GM y Chrysler a cambio de que las empresas efectúen profundos cambios en sus estructuras industriales y financieras. Ambas tendrán que reducir sus costes laborales, tanto en términos salariales como en las prestaciones, y obtener un compromiso de sus tenedores de bonos para reducir el coste de deudas.

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